lunes, 12 de enero de 2026

ROGATIVA


Ven, intacta y coqueta, vida mía,
revive  mi amor que hoy está yerto,
calienta este mi  cuerpo desierto
y mi viejo miembro que se enfría.

Abrígame con tu cuerpo, amada mía.
Protégeme de este  amanecer cegador
en la mañana de incierto resplandor,
que sorprende velando mi agonía.

Endulza mis labios con la miel,
que huele a rosa y a clavel,
que mi  boca chorree como ayer;

y olvidando pesares y dolores,
en libre conjunción de amores
los dos gocemos del placer.

domingo, 11 de enero de 2026

MACHISMO


Para sanar la herida hay que mirar profundo,
no al golpe aislado sino a un no rotundo,
a las raíces antiguas  que, calladas, crecen;
ideas que con el tiempo no desaparecen.

No es el hecho puntual lo que explica el dolor,
es la sombra del machismo, con su horror,
una ideología aprendida, vestida de norma,
que hiere a la mujer, la somete y deforma.

No caerá sola esa estructura ancestral,
pues se sostiene en lo social, en lo cultural,
y exige de todos: estado, iglesia, asociación,
una voz unida sembrando educación.

Que nadie es más por su género o nombre,
ni superior por ser mujer u hombre,
que el respeto es la base, la igualdad el camino,
y la prevención, el destino.

Las leyes alivian, contienen el daño,
pero no transforman el fondo humano
si no cambia la mente, si no nace conciencia,
toda norma será solo apariencia.

Educar desde el origen, desde la infancia temprana,
es romper la cadena que el odio hermana,
para que un día el respeto sea natural
y el machismo, un recuerdo del mal.

YO SOY LA VIDA Y TU EL AMOR


 

Lo que hallé en ti, justamente,
no fue sino el sabor de tu ternura;
un dulce fruto, un pan sin amargura
y el agua de la vida allí presente.

Junté las manos y elevé la frente
para darte el amor, por tu dulzura,
mi corazón recóndito; por ventura,
te ofreció el amor  humanamente.

Guardo de tu piel el sabor,
escrito en un poema,
como señal de nuestro amor.

Yo soy la vida y tú el amor. Y el fruto
del encarnado amor, en un minuto
cuajó la eternidad de mi esperanza.

sábado, 10 de enero de 2026

Manual para sobrevivir al verano

 

Tengo ganas de que abran las piscinas,
no para tirarme de cabeza,
que ya no estoy para heroicidades acuáticas,
sino para meter los pies y que se refresquen las ideas…

Las chanclas hacen chas, chas, no por ritmo,
sino por insistencia, como diciendo:
“vamos despacio, campeón”.

Hace calor en todas partes:
En el súper, en la farmacia, en el cine,
en el oftalmólogo salgo viendo hasta el futuro,
pero sigo sudando.
Esto no lo arreglan ni las dioptrías.

Que haya árboles, por favor,
no por romanticismo,
sino para que la sombra
no tenga que improvisar.
Y brisa, esa que mueve las hojas,
como si también estuvieran cansadas.

La noche tiene más encanto:
Todo se disimula mejor,
los gatos son pardos y uno también.
Las risas se oyen a kilómetros,
los niños que aún resisten,
se vuelven más traviesos
porque ya da igual todo,
y los pajarillos nocturnos
hacen de disc jockey discreto.

Luego está la música del bar,
ese ataque sonoro que nos obliga a gritar
como vendedores de melones
(de la Mancha, por supuesto que son los mejores).
Uno se subiría a la mesa a bailar,
si la artrosis no llevara el mando a distancia,
así que mejor sentarse antes de que la fiesta acabe
en urgencias y con volante.

¡Pero oye! lo pasamos bien.
Y eso, aunque crujan las rodillas
y el verano llegue con advertencias,
lo compensa todo.

Porque en nuestras veladas nocturnas
no falta nada:
ni ruido, ni calor, ni nostalgia…
ni ganas de repetir, pero sentados.


EL FUEGO QUIERE ESTAR EN LA CENIZA


 

Como dijo Aristóteles: Es cosa verdadera,

que la gente trabaja por dos cosas, la primera,

por tener segura la manutención y la otra, era,

disfrutar de una vida placentera.


Si lo dijera yo, se me podría culpar;

si lo dijo un filósofo,no se me puede acusar,

de lo que dijo el sabio no debemos dudar, 

pues por su obra se prueba y por su hablar.


Que dice verdad el sabio, claramente se prueba:

hombres. aves y hasta animales de la cueva,

quieren por naturaleza compañía siempre nueva

y mucho más el hombre que a toda costa se mueve,


El hombre sin seso en todo tiempo y sin mesura,

siempre que puede quiere hacer esta locura.

El fuego siempre quiere estar en la ceniza,

porque más arde cuanto más se le atiza.



jueves, 8 de enero de 2026

FIGURAS RETÓRICAS

 



Las figuras retóricas o figuras literarias son recursos del lenguaje que usan de forma original o poco frecuente las palabras para potenciar su significado o realzar su belleza interior. Tienen como finalidad destacar una idea, persuadir, embellecer un texto o despertar una emoción en el lector, y son muy utilizadas en el ámbito literario para la creación de escritos originales.

Estos recursos se alejan de la forma comunicativa eficaz, es decir, del modo convencional en el que se comunica una idea concreta, y persiguen modos más expresivos, rebuscados, artísticos o potentes de transmitir un mensaje. Existen muchos tipos de figuras retóricas, que se diferencian entre sí de acuerdo a su estructura y a la forma en la que usan el lenguaje. Algunas de las más representativas son la metáfora, el símil, la hipérbole y la personificación.

Aunque las figuras retóricas son sumamente comunes en el lenguaje literario (en obras como la poesía y la dramaturgia), también es posible emplearlas en el habla cotidiana ya que otorgan un cierto estilo y originalidad a la comunicación.





domingo, 21 de diciembre de 2025

Soneto: A la Soledad


 

Soneto: A la Soledad


En el fondo de tu corazón,

la soledad se asienta y te abraza,

su eco frío en cada habitación,

susurra al viento su amarga amenaza.


Las sombras juegan danzas en tu mente,

recuerdos flotan como una hoja muerta;

un silencio eterno, que de repente,

cierra las puertas y al alma despierta.


Mas en su abrazo también hay consuelo,

pues te enseña a escuchar tu esencia,

a hallar en el dolor un nuevo anhelo.


Así, la soledad es tu sentencia,

descubre que en su oscuro desvelo,

hay luz que brota de la experiencia.


martes, 16 de diciembre de 2025

RENACEN RECUERDOS



Regresa en mí el niño que fui,

abro los ojos de par en par

y renacen recuerdos en mi,

que imitan a un susurro de mar.


Lo vivido es agua pasada,

el tiempo es tan vivo, que muerde,

como un río de agua salada,

como el eco que nunca se pierde.


Tengo apenas las fuerzas para escribir,

mi pluma tiembla en la mano,

en los versos nunca suelo mentir,

pues con mis poemas nada gano.


Me arrodillo por momentos,

en acto de entrega y humildad,

me olvido de cargas y lamentos

y que el viento se lleve la ansiedad.


Todas las andanzas de entonces,

suben por la escalinata de la memoria,

los pasos resonando veloces,

y al raso aguarda toda mi historia.

J. Plou


martes, 2 de diciembre de 2025

SE ACERCA EL INVIERNO



¡Se acerca el invierno! ¿no ves,

en la llanura rizada en ondas,

como amarillean espigas blondas,

huellas de oro del último mes?


El viento gime, la luz llega a su final;

caen los nidos sobre el sendero;

no quedan pájaros en el alero,

ni mariposas en el marchito rosal.


Tras la tapia del viejo muro,

pausadamente el ciprés se mueve,

ahora sopla el viento, ahora llueve,

bajo un cielo gris oscuro.


Se marchita la flor de las dalias,

un árbol cruje, las hojas ruedan,

y entre el follaje se enredan,

con los pétalos de flores caídas.


Cae la noche, se enluta el cielo,

esto al poeta le hace soñar,

ante ese cuadro de sombra y duelo.

J. Plou

 

domingo, 30 de noviembre de 2025

NADA ACABA



Todo pasa, pero nada acaba,

queda el recuerdo que se forma,

en ecos que golpean el intelecto;

pero queda más: "el corazón",

el corazón que golpea fieramente,

como queriendo romper el pecho.

El recuerdo de lo que fuimos,

nos queda lento, casi quieto.

De todas las vivencias,

solo queda un poema y un silencio.

Yo quisiera explicar toda mi historia,

qué más quisiera…

J. Plou