jueves, 3 de septiembre de 2026

TRES ESTRELLAS EN PORTAVENTURA



En Penitence, bajo el sol ardiente,

llega una historia de emoción,

un matrimonio rico y muy besucón,

protege su fortuna con pasión.


Jorge y Laura, entre abrazos y besos,

traen el dinero con gran ilusión;

su amor parece blindar sus ingresos,

más que cualquier fuerte protección.


Jep, sheriff de noble apariencia,

vigila el tesoro con responsabilidad,

aunque algo cobarde, cuando hay peligro,

prefiere atribuirse la heroicidad.


¡La victoria fue mía!, orgulloso se proclama,

mientras mira de reojo la situación;

pero todos saben que, al final de la trama,

otro merece la ovación.


Llegan los hermanos Mórgan, decididos,

con ambición y malicia sin igual;

quieren llevarse el dinero del banco,

pero encuentran un obstáculo fatal.


El ayudante del sheriff, firme y valiente,

se enfrenta a los ladrones sin temor;

impide el robo, salva la fortuna

y demuestra quién merece el honor.


Jorge, Laura y el ayudante brillan

como estrellas en la gran aventura;

tres actores extraordinarios

que llenan Portaventura de emoción y bravura.


Y aunque Jep cuente la hazaña a su manera,

la verdad resuena con claridad:

el amor, el valor y la lealtad

son los héroes de esta historia sin igual.

J. Plou

lunes, 31 de agosto de 2026

NOS VIGILAN


 

En el ojo invisible que todo ve,
cámaras vigilan sin cesar,
lectores de matrículas sin detener,
drones en vuelo, listos para actuar.

Satélites que desde el cielo alumbran,
que localizan todo movimiento,
que las inteligencias no sucumban
mandando datos al momento.

No es historia lejana ni ficción,
es la era que hoy nos abraza,
la vigilancia en constante misión,
presente en cada paso, en cada plaza.

Entre luces y redes, somos señal,
huellas digitales que quieren atrapar,
¿libertad o control? Dilema actual,
en este mundo que empieza a vigilar.

J. Plou

sábado, 29 de agosto de 2026

CAMBIO CLIMÁTICO: ¿desastre natural?


 

Podéis llamarlo *desastre natural*
todas las veces que queráis,
ponerle nombres de tormenta,
de azar, de fuerza inesperada.

Pero cuando los glaciares
pierden su lengua de hielo,
cuando el terreno se desestabiliza
y las montañas comienzan a venirse abajo,
la naturaleza no improvisa:
responde.

Responde al aire que calentamos,
a los mares que suben en silencio,
a los bosques que arden
bajo un cielo cada vez más enfermo.

El cambio climático
no necesita permiso
para entrar en escena.
No espera aplausos
ni discursos preparados.

Ya está aquí,
en la grieta que se abre,
en el río que desborda,
en la casa que desaparece,
en el nombre que queda
sin respuesta.

Podéis llamarlo *desastre natural*,
pero no olvidéis la verdad:
la naturaleza no es culpable
de devolvernos
lo que le hemos hecho.

Y mientras el hielo se retira
y la montaña pierde el equilibrio,
el planeta nos habla,
cada vez más alto.

Ya está aquí,
cobrando vidas.

miércoles, 26 de agosto de 2026

DE AGUA CLARA



De agua clara son los ríos,
que bajan a nuestra orilla con tus besos.
De agua clara, amor, son esos
sueños tuyos y también míos.
Cuando me miras son, de agua pura,
como la luz y el aire más brillantes
y tus ojos amantes,
cuando te beso a oscuras.
Era claridad me encanta,
tu amor y tu alegría.
Cuando me trae tu risa cada día
de agua clara es tu garganta.
De claro amor  es el sonido
del tiempo cuando pasa,
poniendo en la ternura de la casa
un eco estremecido.
Agua caliente eres. si tu cara brilla,
disfrutando de la aurora.
Fundido irá siempre, como ahora,
el río del amor, en nuestras orilla.

J. Plou

martes, 25 de agosto de 2026

LA SERENATA



Bajo la luz lunar está la colegiata;
abre, la ventana de tu habitación
y asómate a escuchar la serenata,
que cantaremos tu mejor canción.
Asómate al balcón, amada mía,
que tu mirada me pueda alumbrar,
porque, como un ciego, cada día,
voy sin la luz de tu mirar.

La brisa de flores perfumada,
despierta la pasión en mí;
la noche está para el amor creada
y todo vive, como yo, por ti.
Asómate al balcón, amada mía,
que tu mirada me pueda alumbrar,
que, como un ciego, cada día,
voy sin la luz de tu mirar.


Sal a darle consuelo a mi tormento;
que si no sales por tu propio pie;
como esas rosas que deshoja el viento,
sin la luz de tus ojos moriré.
Asómate al balcón, amada mía,
que tu mirada me pueda alumbrar,
que, como un ciego, cada día,
voy sin la luz de tu mirar.

J. Plou

 

jueves, 20 de agosto de 2026

Terremoto


 

Cuando el miedo aprieta y tiembla el suelo,

y en la noche oscura la tierra grita,

miramos al cielo para que no repita,

buscando en las estrellas un consuelo.


El corazón se agita en duelo,

la tragedia llega y todo limita,

las manos vacías, la esperanza marchita,

el alma temblorosa sueña con anhelo.


Más en esa mirada hacia lo alto,

surge una luz tenue y serena,

que calma el temor y el quebranto.


Y aunque la tormenta parezca ajena,

el espíritu firme hace su salto,

renace fuerte en plena escena.

J. Plou

martes, 18 de agosto de 2026

FUENTE EN EL PATIO


En casa antigua, calma y soledad,

donde el agua canta su melodía,

una fuente pura en cascada bravía,

paz que al alma brinda serenidad.


Al centro del patio, en claridad,

árboles juntan sus copas en armonía,

protegiendo sueños, suave fantasía,

del sol y viento, tierna amistad.


Solo aves vienen a mi retiro,

con vuelo libre y canto sincero,

llenan el aire de dulce suspiro.


Su simpleza alivia el alma en enero,

disipa rencor, acalla el martirio,

refrigerando el patio entero.

J. Plou

lunes, 17 de agosto de 2026

ME EMBRIAGUÉ DE LAMENTOS



Estabas junto a mí.
Tu aliento me embriagaba,
sonreía al corazón de tus labios,
mi amor vagaba en torno a ellos.

Mi mano se aferró a tu mano,
mi cabeza sobre tu pecho,
quedó quieta, como dormida,
sobre un encaje blando.

Rocé mi cara con tu frente.
Te notaba tan lejos, tan distante,
pensé que tus manos no se posarían
sobre mi sien de peregrino loco,
que eras para mí un amor imposible.

Entonces recogido y solitario,
en la oscuridad de la noche,
me sentí como un licor amargo,
me embriagué de lamentos.

J. Plou