jueves, 7 de mayo de 2026

LA CAMPIÑA CORDOBESA



Cuando el sol alumbra la mañana,

la campiña muestra su atractivo,

en la bella amapola, y alza en el olivo:

sonido de alondras a la luz temprana.


La verde llanura se engalana,

el arado hace surcos, para el cultivo,

salterio de la esquila, a cuerpo vivo,

viril rojo del sol que cela y grana.


Cereal relicario, reverente

anunciación humilde de la espiga,

oración de pesada argentería.


Por la cal y la palma y la simiente,

va y viene el sol que la mitiga

y el aire, porta la paz a Andalucía.

J. Plou

LA ENFERMEDAD DEL AMOR


Amor, enfermedad que arde sin cura,

contagiosa llama que a todos nos toca,

unas ojeras hondas revelan la locura

y en noches de insomnio nos descoloca.


Es una fiebre devastadora,

sin querer, el alma se entrega,

con agua bendita empeora,

cuando avanza no se despega.


Sordo es a cualquier conjuro,

ningún decreto lo puede parar,

entre brebajes como algo oscuro,

el amor insiste sin dejar de luchar.


Enfermedad jodida y contagiosa,

que sin defensa nos atrapa,

un misterio, con llama prodigiosa,

el amor, se pega como una lapa.

HAY DÍAS...



Hay días que nos sentimos tan débiles,
como las leves briznas al viento y al azar.
Quizás en otro cielo tengan otros abriles.
La vida es clara y abierta como un mar.

Y hay días en que somos tan fértiles,
como abril, que al campo da creación,
bajo el influjo de lluvias espirituales,
y al alma la llena con flores de ilusión.

Hay días que somos de espíritu tan pobres,
como la entraña obscura del pedernal,
la noche nos sorprende, con dureza de robles.

Y hay días en que somos tan cándidos...
que un verso, un trino, nos conmueve
y hasta las propias penas nos hacen sonreír.

J. Plou

miércoles, 6 de mayo de 2026

FLOR DE ESTE JARDÍN



Flor de este jardín, azul de cielo,

dulce hortensia de amor y de consuelo,

que llama a la calma,

veo en la visión encantos misteriosos,

blanca cara y labios maravillosos,

que agitan mi alma.


Al contemplar tu cara inocente,

al ver tus ojos y tu casta frente

   con alegre expresión,

por tu existencia en flor pura,

el dolor, lo convierte en ternura,

es cosa que agradece el corazón.


¡Y pensar, que hasta pierdo el aliento,

apenas oigo tu blando acento,

 cuando llega a mi oído.

Tierno como el trino de un ave,

como los suspiros de amor, suave,

que me hacen perder el sentido!

J. Plou

SENTIR LA DICHA

SENTIR LA DICHA 


SENTADA EN MIS RODILLAS

 


SENDAS LEJANAS

SENDAS LEJANAS 


SEGUIRÉ

 SEGUIRÉ


RIMAS DE AMOR

RIMAS DE AMOR 


RENACERÉ

RENACERÉ