sábado, 29 de agosto de 2026

CAMBIO CLIMÁTICO: ¿desastre natural?


 

Podéis llamarlo *desastre natural*
todas las veces que queráis,
ponerle nombres de tormenta,
de azar, de fuerza inesperada.

Pero cuando los glaciares
pierden su lengua de hielo,
cuando el terreno se desestabiliza
y las montañas comienzan a venirse abajo,
la naturaleza no improvisa:
responde.

Responde al aire que calentamos,
a los mares que suben en silencio,
a los bosques que arden
bajo un cielo cada vez más enfermo.

El cambio climático
no necesita permiso
para entrar en escena.
No espera aplausos
ni discursos preparados.

Ya está aquí,
en la grieta que se abre,
en el río que desborda,
en la casa que desaparece,
en el nombre que queda
sin respuesta.

Podéis llamarlo *desastre natural*,
pero no olvidéis la verdad:
la naturaleza no es culpable
de devolvernos
lo que le hemos hecho.

Y mientras el hielo se retira
y la montaña pierde el equilibrio,
el planeta nos habla,
cada vez más alto.

Ya está aquí,
cobrando vidas.

miércoles, 26 de agosto de 2026

DE AGUA CLARA



De agua clara son los ríos,
que bajan a nuestra orilla con tus besos.
De agua clara, amor, son esos
sueños tuyos y también míos.
Cuando me miras son, de agua pura,
como la luz y el aire más brillantes
y tus ojos amantes,
cuando te beso a oscuras.
Era claridad me encanta,
tu amor y tu alegría.
Cuando me trae tu risa cada día
de agua clara es tu garganta.
De claro amor  es el sonido
del tiempo cuando pasa,
poniendo en la ternura de la casa
un eco estremecido.
Agua caliente eres. si tu cara brilla,
disfrutando de la aurora.
Fundido irá siempre, como ahora,
el río del amor, en nuestras orilla.

J. Plou

martes, 25 de agosto de 2026

LA SERENATA



Bajo la luz lunar está la colegiata;
abre, la ventana de tu habitación
y asómate a escuchar la serenata,
que cantaremos tu mejor canción.
Asómate al balcón, amada mía,
que tu mirada me pueda alumbrar,
porque, como un ciego, cada día,
voy sin la luz de tu mirar.

La brisa de flores perfumada,
despierta la pasión en mí;
la noche está para el amor creada
y todo vive, como yo, por ti.
Asómate al balcón, amada mía,
que tu mirada me pueda alumbrar,
que, como un ciego, cada día,
voy sin la luz de tu mirar.


Sal a darle consuelo a mi tormento;
que si no sales por tu propio pie;
como esas rosas que deshoja el viento,
sin la luz de tus ojos moriré.
Asómate al balcón, amada mía,
que tu mirada me pueda alumbrar,
que, como un ciego, cada día,
voy sin la luz de tu mirar.

J. Plou

 

jueves, 20 de agosto de 2026

Terremoto


 

Cuando el miedo aprieta y tiembla el suelo,

y en la noche oscura la tierra grita,

miramos al cielo para que no repita,

buscando en las estrellas un consuelo.


El corazón se agita en duelo,

la tragedia llega y todo limita,

las manos vacías, la esperanza marchita,

el alma temblorosa sueña con anhelo.


Más en esa mirada hacia lo alto,

surge una luz tenue y serena,

que calma el temor y el quebranto.


Y aunque la tormenta parezca ajena,

el espíritu firme hace su salto,

renace fuerte en plena escena.

J. Plou

martes, 18 de agosto de 2026

FUENTE EN EL PATIO


En casa antigua, calma y soledad,

donde el agua canta su melodía,

una fuente pura en cascada bravía,

paz que al alma brinda serenidad.


Al centro del patio, en claridad,

árboles juntan sus copas en armonía,

protegiendo sueños, suave fantasía,

del sol y viento, tierna amistad.


Solo aves vienen a mi retiro,

con vuelo libre y canto sincero,

llenan el aire de dulce suspiro.


Su simpleza alivia el alma en enero,

disipa rencor, acalla el martirio,

refrigerando el patio entero.

J. Plou

lunes, 17 de agosto de 2026

ME EMBRIAGUÉ DE LAMENTOS



Estabas junto a mí.
Tu aliento me embriagaba,
sonreía al corazón de tus labios,
mi amor vagaba en torno a ellos.

Mi mano se aferró a tu mano,
mi cabeza sobre tu pecho,
quedó quieta, como dormida,
sobre un encaje blando.

Rocé mi cara con tu frente.
Te notaba tan lejos, tan distante,
pensé que tus manos no se posarían
sobre mi sien de peregrino loco,
que eras para mí un amor imposible.

Entonces recogido y solitario,
en la oscuridad de la noche,
me sentí como un licor amargo,
me embriagué de lamentos.

J. Plou

FRONTERAS DE ODIO

En tierras de olivo y arena dorada,

donde el sol besa la antigua alborada,

vive un pueblo con alma marcada,

por la sombra cruel de una historia callada.


Palestina, madre de sueños y dolor,

tu canto resuena en cada rincón,

pero la injusticia, con frío ardor,

arrastra tu espíritu, roba tu canción.


Mueren los niños bajo cielos de fuego,

y el mundo observa sin levantar su juego,

mientras se pisotea el sagrado apego

de un pueblo que lucha, firme y sin ruego.


Muros que dividen la esperanza y la paz,

fronteras de odio que no quieren más,

pero la semilla de libertad tenaz,

germina en el alma, jamás se dejará.


Por cada lágrima, por cada hermano,

por la justicia que clama el llano,

que florezca algún día el mismo verano

donde reine el amor sobre este suelo humano.


Que cese la opresión, que vuelva la verdad,

que el pueblo palestino encuentre dignidad,

porque en la justicia está la humanidad,

y en la libertad, nuestra igualdad.

J. Plou

 

martes, 11 de agosto de 2026

AMANSAR MIS SUEÑOS



Mírala aquí delante está.
La playa donde empieza
el mar, nuestro mar.
Toma mi mano y déjate llevar.

Tu clara mirada,
ya la había soñado;
este tu cabello rubio,
tiene la luz de una niña.

Ya ha pasado el tiempo, ahora tengo
que comenzar por la primera letra.
Llamar a mis sueños, amansarlos,
a fermentarlos  y a soñarlos de verdad.

Y tú, mi antiguo corazón,
sal de tu miedo, pasa el umbral,
sin agacharte, ten valor para la dicha,
acepta la hermosura; ya eres mayor.

Anda, obedece y calla,
porque para eso fuí siempre niño
bueno y sumiso; haciendo la costumbre
de esta nueva obediencia más profunda.

Sí, ahora soy digno de la vida.
Hasta ella me ha elevado tu soñar
de adolescencia, como una oración,
que pide lo que ignora.

Y no por prepararme
ya ves todo qué extraño, qué distinto,
sino por esa gota de nobleza en los ojos
con que voy a aprender la realidad. 

J. Plou