domingo, 8 de febrero de 2026

Soneto



Contigo vive un alma infantil todavía,
alma intacta que al tiempo se resiste,
y en mí respira, y vuelve, y se reviste
del aire alegre por el cual yo pagaría.

Contigo el ceño breve se me adhiere,
el llanto sin dolor que nunca existe,
sueños de luz, mañanas donde insiste
esa risa joven que jamás me hiere.

Beber de la niñez es dulce fuente,
saciar la sed primera, clara y pura,
seguir tus pasos, fiel y transparente.

Y así revivo, sin tomar ventura,
con un amor que pueda sorprenderte,
como ama una madre al hijo con ternura.

J. Plou

miércoles, 4 de febrero de 2026

MEMORIA QUEBRADA



Rayos de luz se enredan en mi cuerpo,
y sufro en el silencio, acorralado,
con rostro soñador, casi apagado,
como un domingo tibio y casi muerto.

Me abandono al júbilo desierto
de existir, por el dolor iluminado;
surgen noches de estío del pasado,
fantasmas del ayer que  no he resuelto.

Mas grito con rabia por el olvido,
un sentimiento que tiembla en la memoria,
ocultando el tiempo ya vivido.

Y hoy, esos recuerdos en verdad,
están al borde mismo del vacío
y la memoria quebrada por la edad.

J. Plou


martes, 3 de febrero de 2026

LA ESCARCHA


 

La escarcha se alzaba hacia la noche 

sobre las hojas blancas

y en el patio era la nieve,

la que iluminaba la oscuridad.

En la calle dolían las manos

hinchadas de frío,

ese frío calaba hasta los huesos.

El aliento volaba alto,

aferrándose al cielo húmedo;

con el viento saltaban lágrimas,

así pasábamos el  crudo invierno.

El hielo nos hacía temblar

desde la mañana.

Las gotas de escarcha,

encontraron su destino,

un suelo inmóvil, cubierto

de piedras ásperas,

entre aguas espolvoreadas de

hojas blancas…

J. Plou

HE DEJADO HUELLAS

Pasé por charcos de barro,

crucé un centenar de granjas.

He dibujado rosas,

en crestas y senderos.

He dejado huellas en la nieve,

en prados verdes.

He cruzado ríos

y cielos tempestuosos,

me he liberado de las ataduras,

de mis pensamientos.


Al final, llega el dolor,

la felicidad o el calor

de las personas que te dejan solo

o que te acarician.


He aguantado el viento,

de esta tierra junto al mar,

que tengo en mis pensamientos

y en mi alma marchita.


Pero una flor cuando se corta.

al instante otra crece,

fortaleciendo sus raíces,

y floreceriendo de nuevo... 

en la palma de mis manos.

J. Plou

domingo, 1 de febrero de 2026

JARDÍN IMAGINARIO


Está quieto el jardín soportando la tarde
de un enero que se anuncia ventoso;
tan fugaz que parece diciembre.
Penetrado de noche en pinos y acacias,
Opalino a lo lejos en la frente del cielo.
El jardín se estremece por dentro.
Entre ramas secas y hojas podridas,
dormitan escarabajos, escorpiones, lagartos.
Un gato montés  acecha a una mariposa
De repente desciende una invisible neblina
y posa su penumbra en el arbolado,
acariciando el nudo de nuestros cuerpos,
con la misma lentísima dulzura,
con que yo sin fuerza y con miedo,
beso tu cuello y tus blancas mejillas.
Está el jardín oloroso a sudor masculino,
a saliva de besos profundos que anhelan,
desatar el torrente del deseo en un clímax
y que fluyan las savias y descansen los cuerpos.

sábado, 31 de enero de 2026

VEO EL SOL NACIENTE

Tener tu mano entre mi mano
y pasear cogido de tu brazo,
estar unidos como por un lazo,
me hace  amar lo cotidiano.

El roce de tus labios no es en vano
y para comprobarlo te doy plazo:
sobre mi pecho cuando te abrazo,
siento tu aliento más cercano.

Mujer todopoderosa
no deseo olvidar tus manos,
ni tu caricia misericordiosa.

Amo tu risa de inocente
y al recordar tu juventud,
veo el sol naciente.

 

jueves, 29 de enero de 2026

ES ELLA SOLAMENTE PERFECTA



No es mi poesía. No es mi verso.
Es ella solamente, perfecta como
la mejor estrella del Universo.
Es clara como el agua de la fuente,
tierna como las nubes que viajan,
por la montaña lentamente.
Dulce como la miel de la abeja.
Es ella y tiene finas y delgadas
las manos que curan mis males.
En sus azules ojos amanece.
Estoy tan impregnado de su voz,
que hasta la oigo en sueños
y percibo la paz de su alma.
Qué viñeta de rosas tienen sus mejillas,
cuando abre los labios con amor.
Quiero besarla íntegra como la luna al agua.
Recuerdo aquella tarde cuando la besé.
Las llamas de los árboles se tornaron oscuras
y un joven eucalipto se apoyaba en el muro.
Las casas recogían la luz del occidente,
los caminos bajaban como arroyos en llamas,
la brisa estaba fija en el borde del álamo.
Pienso en aquella tarde y no sé por qué lloro…

J. Plou

martes, 27 de enero de 2026

POEMAS ABSURDOS


 

Todos los poemas de amor, son, absurdos. 

No serían poemas de amor si no fueran, absurdos.

También yo escribí  poemas de amor, absurdos.

Los poemas, si hay amor, tienen que ser, absurdos. 

Pero, quienes no escribieron nunca poemas de amor,son absurdos. 

¡Ojalá pudiera regresar al tiempo en que escribía, 

sin darme cuenta de ello, poemas de amor absurdos! 

La verdad es que hoy mis poemas de amor son absurdos. 

Todas las palabras esdrújulas y también las emociones 

esdrújulas son naturalmente absurdas.

No tiro los poemas de amor, ellos no me abandonarán. 

Pasará el tiempo, se borrarán de mi memoria, 

las bellas y sensuales palabras, se ocultarán en mi, 

en el fondo de un espejo. 

Caerán los años. Me cansarán los libros. 

Descenderé aún más e, incluso, perderé la poesía. 

El ruido de la ciudad en los cristales, 

acabará por ser mi única música 

y los poemas de amor que habré guardado, 

serán mi última literatura.

sábado, 24 de enero de 2026

CONTIGO HE APRENDIDO



A tu lado he aprendido lo que es el amor,

que el dolor puede ser ligero cuando alguien cree en ti.

Antes muchas cosas me parecían imposibles,

hasta que llegaste tu y lo imposible, fue más fácil,

tu no cambiaste, me cambiaste a mi,

ahora me siento más maduro.

Has sufrido mucho, lo se, pero elegiste seguir sonriendo,

en ti hay una bondad, que hace sentirse bien a los demás.

Eres madre, esposa y abuela dulce.

Yo a tu lado estoy dispuesto a aprender, 

porque estar contigo eleva el alma.

 

viernes, 23 de enero de 2026

EN LA NUBE

Sentado en nube blanca y silenciosa,
con rostro de muñeco y dulce mirar,
vigilo el cielo, aprendo a soñar
mientras la luz me envuelve, generosa.

No pesa el tiempo en mi figura hermosa,
ni duele el mundo al verlo reposar;
mis manos guardan paz, saben amar
como un recuerdo fiel que no se agota.

Bajo un arco de sueños y colores
sonrío al alma que me está mirando,
regalo calma, fe, pequeños soles.

Así, en lo alto, queda eternizando
la simple dicha, lejos de temores:
un corazón de niño, siempre soñando.