
Llueve esta tarde y llueve en tu mirada.
Cae el agua y llueve tanto ahora,
que a tus ojos, tan azules, los decora,
como a una pequeña perla dorada.
Está lloviendo agua enamorada.
La lluvia por tus ojos se enamora,
al notar tu mirar, llueve y llora
la aurora, en el sendero desolada.
Te ha temblado la voz, y, de repente,
tu risa abre a la tarde la alegría,
saliendo de tu boca un vaho caliente.
Me has mirado con tu cara sonriente.
Y has vuelto a sonreír con niñería,
mientras beso tu risa y tu frente.
J. Plou
No hay comentarios:
Publicar un comentario