
Tan cargado de vida está el azul
cielo de tus ojos cuando hablas,
que emborracha mirarte, y tanto calor
puede albergarse en ellos, que calienta
mi pecho si me miras. Soy apenas
quien teme y quien desea.
No me mires si es tan sólo por juego,
pues abrasa la llama que en mí prendes
con apenas volver a mí tus ojos.
Pero si sólo es de puro amor,
en esa luz de súbito relámpago,
que enciende tantas veces tu mirada,
quiero quemarme así si así me miras,
pues no existe el ayer ni importa el luego.
J, Plou
No hay comentarios:
Publicar un comentario