jueves, 3 de marzo de 2022

UN AMOR BIEN NACIDO

 

Éste es un amor que tuvo su origen,

en un principio con un poco de miedo

y una ternura que empezaba a nacer.

Un amor bien nacido del mar de sus ojos,

un amor que tiene una voz de ángel,

un amor que huele a aire y a nardos,

un amor que no tiene remedio, ni salvación.

Éste es un amor rodeado de jardines y de luces

y de la nieve de una montaña de febrero,

de todo lo que no se sabe, porque nunca se sabe,

por qué llega el amor y luego las manos,

esas manos delgadas como el pensamiento;

se entrelazan con un suave sudor de “otra vez miedo”,

brilla como las perlas abandonadas

y sigue brillando aún cuando el beso, los besos,

los miles y millones de besos se parecen al fuego

y se parecen a la derrota y al triunfo

y a todo lo que parece poesía y es poesía.

Ésta es la historia de un amor con tiernos orígenes:

nos veíamos después de un largo camino

y la distancia era como un inmenso océano

y las visitas tan breves como una sonrisa sin luz

y sin embargo ella me tendía la mano 

y yo tocaba su piel llena de gracia

y entonces me olvidaba de mi nombre

y del nombre de las cosas y de las flores

y quería gritar y gritarle al oído que la amaba.

y que ahora ha adivinado que estoy inpregnado de amor,

hasta el alma y hasta los mustios labios.

Ya lo saben sus ojos y ya lo saben las palabras,

y que ella y yo sabemos que hemos de amarnos toda la vida 

para no rompernos el alma y no llorar de amor.

J. Plou


No hay comentarios:

Publicar un comentario