
Y no buscaste la luz, no; ya la tenías
dentro del corazón y ya el instante
de su feliz venida la presentías...
¡Esa luz era Amor! como rayo fecundo,
si entra en el corazón lo inflama
y con su brillo, ilumina el mundo
y como un sol en el alma se derrama.
Y todo es vida rebosando amores
y todo amores rebosando vida.
Desde el trémulo seno de las flores,
hasta la inmensidad del firmamento,
es todo luz, perfumes y cantares,
es todo amor, y vida y movimiento.
J. Plou
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