jueves, 20 de agosto de 2026

Terremoto


 

Cuando el miedo aprieta y tiembla el suelo,

y en la noche oscura la tierra grita,

miramos al cielo para que no repita,

buscando en las estrellas un consuelo.


El corazón se agita en duelo,

la tragedia llega y todo limita,

las manos vacías, la esperanza marchita,

el alma temblorosa sueña con anhelo.


Más en esa mirada hacia lo alto,

surge una luz tenue y serena,

que calma el temor y el quebranto.


Y aunque la tormenta parezca ajena,

el espíritu firme hace su salto,

renace fuerte en plena escena.

J. Plou

No hay comentarios:

Publicar un comentario