
Bajo la luz lunar está la colegiata;
abre, la ventana de tu habitación
y asómate a escuchar la serenata,
que cantaremos tu mejor canción.
Asómate al balcón, amada mía,
que tu mirada me pueda alumbrar,
porque, como un ciego, cada día,
voy sin la luz de tu mirar.
La brisa de flores perfumada,
despierta la pasión en mí;
la noche está para el amor creada
y todo vive, como yo, por ti.
Asómate al balcón, amada mía,
que tu mirada me pueda alumbrar,
que, como un ciego, cada día,
voy sin la luz de tu mirar.
Sal a darle consuelo a mi tormento;
que si no sales por tu propio pie;
como esas rosas que deshoja el viento,
sin la luz de tus ojos moriré.
Asómate al balcón, amada mía,
que tu mirada me pueda alumbrar,
que, como un ciego, cada día,
voy sin la luz de tu mirar.
J. Plou
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