domingo, 18 de octubre de 2026

LA VOZ



Cuando estaba esperándote,

como cada noche suele pasar,

me duermo, y al descansar,

oigo una voz llamándote.


Una voz triste y larga,

apenas susurrante,

como una risa amarga,

como un eco distante.


Que no puede callarse,

que nadie oyó jamás

y si se acerca más,

más parece alejarse.


La voz de un viento,

que se esconde

y me corta el aliento.


Una voz que si le hablo, 

no quiere hablarme.

Y se marcha como el diablo.

J. Plou


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